¿Por qué tu piel necesita un "año nuevo" en septiembre?
El verano deja su huella en la piel, por eso septiembre se convierte así en el momento perfecto para hacer un reset, pero con estrategia. Nuria Aluart, experta en dermocosmética y fundadora de Mumona, nos explica las claves para cuidar la piel tras el verano.
Todo el mundo aprovecha el comienzo del año para comenzar con nuevos hábitos y perseguir sus propósitos para el nuevo año que llega, pero cuando se trata de la piel, realmente su enero es ahora.
Tal y como explica Nuria Aluart, experta en dermocosmética y fundadora de Mumona, “septiembre es un buen momento para revisar la rutina y volver a introducir determinados activos, pero siempre escuchando a lo que nuestra piel necesita. Muchas veces tras el verano, tenemos muchas ganas de recuperar rápidamente la luminosidad y la uniformidad de la piel, pero no debemos confundir renovar con agredir. En este momento, la piel no necesita una operación intensiva, lo que necesita es recuperar el equilibrio”.
Todo el mundo aprovecha el comienzo del año para comenzar con nuevos hábitos y perseguir sus propósitos para el nuevo año que llega, pero cuando se trata de la piel, realmente su enero es ahora.
Tal y como explica Nuria Aluart, experta en dermocosmética y fundadora de Mumona, “septiembre es un buen momento para revisar la rutina y volver a introducir determinados activos, pero siempre escuchando a lo que nuestra piel necesita. Muchas veces tras el verano, tenemos muchas ganas de recuperar rápidamente la luminosidad y la uniformidad de la piel, pero no debemos confundir renovar con agredir. En este momento, la piel no necesita una operación intensiva, lo que necesita es recuperar el equilibrio”.
El verano deja huella, aunque hayamos hecho los deberes
Incluso utilizando protección solar, durante el verano la piel está expuesta a una mayor cantidad de radiación ultravioleta. Si le sumamos el calor, el sudor, el cloro, la sal del mar, el aire acondicionado, y, en muchos casos, cambios en las horas de sueño y alimentación, el resultado puede ser una piel aparentemente bronceada y luminosa durante las vacaciones, pero unas semanas después, comenzará a mostrarse más seca, descamada, apagada e irregular.
Por este motivo, al regresar es habitual querer recuperar cuanto antes la luminosidad y la uniformidad perdidas. Y es precisamente aquí donde conviene cambiar el enfoque: antes de intentar la piel de forma intensa, hay que valorar en qué estado se encuentra y recuperar su equilibrio.
Las 5 claves para el “reset” de septiembre
Consejo nº1. Exfoliación inteligente: más no significa mejores resultados
En palabras de Aluart, “uno de los errores más comunes es pensar que si la piel está apagada, con descamación o tiene manchas después del verano, hay que exfoliar más, y no necesariamente. La piel tiene sus propios mecanismos de renovación y lo que buscamos es acompañarlos, no forzarlos”.
Aquí es donde entra en juego la exfoliación inteligente, un concepto que parte de una idea muy sencilla: “eliminar células superficiales puede ayudar a mejorar la textura y luminosidad, pero aumentar indiscriminadamente la frecuencia o combinar diferentes exfoliantes no significa necesariamente conseguir una piel mejor”, describe la fundadora de Mumona
Una exfoliación excesiva puede contribuir a alterar la barrera cutánea y aumentar la irritación, y, cuando la piel se vuelve reactiva, es cuando aparecen señales como tirantez, escozor, descamación, rojeces o mayor sensibilidad. En pieles con tendencia a la rosácea, además, la irritación puede favorecer los brotes.
“La exfoliación inteligente consiste precisamente en eso, en utilizar la exfoliación como una herramienta, no como una obligación diaria. La frecuencia debe depender del tipo de piel, del exfoliante utilizado, del resto de activos de la rutina y, sobre todo, de cómo responde la piel. Si aparece ardor persistente, rojez intensa, descamación importante o una sensibilidad que antes no existía, no es momento de aumentar la exfoliación”, explica la experta.
Como recomendación, un exfoliante que sirve tanto para el rostro como para el cuerpo y cuero cabelludo es el Adzuki & Ragi Fantasy Exfoliante en Polvo de Byoode con una fórmula muy equilibrada con ingredientes como granada, potente antioxidante que mantiene la hidratación y previene la aparición de manchas; harina de ragi, rica en aminoácidos y revitaliza la piel; y habas azuki que aportan un poder espumante extra que ayuda a descongestionar los poros del tejido cutáneo y mejoran la microcirculación de la piel, realzando su luminosidad.
Consejo nº2. Empieza por lo básico: limpiar sin agredir
El primer paso de cualquier reset es una buena limpieza, pero septiembre no es el momento de recurrir a fórmulas demasiado astringentes para “arrastrar” todo lo que el verano ha dejado en la piel. La clave es, un limpiador que deje la piel confortable y no tirante como el Verso Facial Cleanser. Esta limpiadora contiene enzimas de mango y papaya, que realizan una exfoliación suave durante el proceso, para limpiar la piel de forma más efectiva y fomentar la regeneración de las células. Además, también incluye perlas de jojoba, naringenina y bisabolol con propiedades antioxidantes y anti-inflamatorias para aportar un extra de calma y confort a la piel durante y después de la limpieza.
Consejo nº3. Devuélvele a la piel lo que el verano le ha quitado: hidratación
Antes incluso que preocuparnos por las manchas o la falta de firmeza, toca recuperar el confort, tanto en la piel del rostro como la del cuerpo. “Si la piel está tirante, sensible o descamada, no podemos empezar por los tratamientos más agresivos. Primero hay que recuperar el confort y la función barrera”, recomienda Aluart.
Para la piel del cuerpo, un aceite que es ideal para recuperar esta calma post-verano, es el Huile Relax Intense de Scens. Su fórmula contiene activos como el aceite de baobab; el aceite esencial de pomelo y el de uva, que son antioxidantes y calmantes; lavandin, que es un potente anti-estrés tanto a nivel corporal como mental; y petit grain, un activo que salen de la hoja de la naranja y tiene un alto potencial alimenticio para la piel. Incluso cuando la piel está en un pico alto de escozor y rojez, este tratamiento es un absoluto templo de paz para las pieles que sufren.
Consejo nº4. No incluyas activos potentes de golpe
Como describe Nuria, “un error frecuente es querer solucionar en septiembre todos los signos que vemos después del verano. Si intentamos tratar manchas, textura, arrugas y falta de luminosidad y nunca hemos usado activos regeneradores como retinoides, aunque son una opción muy eficaz y tras el verano es un buen momento para comenzar, no podemos aplicarlos de golpe. La piel necesita tiempo para adaptarse, por lo que su uso al principio debería ser escalonado, hasta que la piel se acostumbre”.
Además, si nuestra piel se encuentra sensibilizada, deberemos tener todavía más cuidado y vigilar todavía más los activos que nos echamos.
Consejo nº5. El verano termina, el SPF no
Que llegue septiembre y cada vez haga menos calor no significa que debamos dejar de utilizar protector solar. ”De hecho, si estamos realizando un tratamiento para reducir las manchas, el tono irregular o signos de fotenvejecimiento, proteger la piel debe seguir siendo una prioridad”, resalta Nuria.
Una opción excelente es el Usu Cell Defense Spf50 que aparte de proteger de la radiación solar, protege de la contaminación ambiental y la luz azul de las pantallas, lo que es esencial con la vuelta a la oficina. Entre sus ingredientes encontramos Nicotinamida Mononucleótido (NMN), un potente activo biotecnológico precursor del NAD, cuya función es reactivar la energía celular y acelerar la reparación natural del ADN, retrasando los signos del envejecimiento y devolviendo la firmeza al rostro; y PDRN de origen vegetal, que combina el poder regenerador del ADN con las propiedades calmantes del aloe, reduciendo la inflamación y protegiendo contra el estrés oxidativo.
Por tanto, la rutina de septiembre, no debería consistir en añadir productos sin medida, sino en seguir una estrategia sencilla: exfoliar cuando corresponda, limpiar, hidratar, tratar, y proteger.
Y si sientes que tu piel necesita una valoración a medida, simplemente escríbenos por aquí, contándonos cómo la notas y Núria personalmente, te guiará con tu rutina.
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